jueves, 26 de noviembre de 2015

Silva para la de dos y Pepe para la de seis

En su columna Razones que se publica en el influyente periódico de tiraje nacional "Excélsior", el periodista Jorge Fernández Menéndez aborda el tema de la sucesión gubernamental en la entidad veracruzana, y algo sabrá para decir lo que escribe hoy.

Aquí, lo que comenta en su columna el destacado periodista: 


Escenario 2016: Veracruz, Quintana Roo y Sinaloa

26 de Noviembre de 2015

De las trece elecciones que habrá el próximo año, prácticamente, todas las candidaturas se tendrán que resolver, a más tardar, entre finales de diciembre y principios de enero.

Dicen en el PRI que las decisiones se adoptarán antes de las fiestas navideñas pero que el presidente Peña revisará durante esos días los nombres elegidos por el CEN tricolor para, así, confirmar a los aspirantes después del 6 de enero.

Salvo en los muy pocos estados en los que los partidos de la oposición tienen candidatos ya amarrados, ellos esperarán que salgan las opciones del PRI, para lanzar las suyas, apostando también a la posibilidad de divisiones internas en ese partido.

Manlio Fabio Beltrones parece estar embarcado en un proceso en el que busca preservar la unidad (hay que recordar que la cohesión es mucho más “viable” entre los priistas cuando el Presidente de la República es miembro de ese partido) pero, al mismo tiempo, quiere candidatos que ganen las elecciones.

Públicamente, el PRI quiere ganar todo, pero se dice, tanto en el gobierno federal como en el tricolor, que 8 de 13 no estaría nada mal.

El punto es cuáles ocho, porque, obviamente, no todos los estados tienen un mismo peso electoral.

Veracruz será la más disputada. Perdidos Nuevo León y el Distrito Federal, con Jalisco controlado por Enrique Alfaro y Puebla controlada por Moreno Valle, Veracruz, donde se elegirá un gobernador de dos años, es clave para el PRI de cara al 2018.

En la oposición, Miguel Ángel Yunes Linares será candidato del PAN y del PRD, aunque hay sectores en ambos partidos que no quieren esa alianza. En el PAN, Juan Bueno Torio está en contra y, otro expanista, Gerardo Buganza, amenaza con lanzarse como independiente. 

En el PRI, otros dos Yunes, Héctor y José, ambos senadores, también quieren la candidatura. Héctor, enfrentado con el gobernador Javier Duarte, no parece tener posibilidades, mientras que José, un buen cuadro priista y muy cercano a Luis Videgaray, se debate entre buscar la gubernatura de dos años o esperar, desde el Senado, la de seis, que podría tener asegurada. 

La carta local es el presidente del PRI estatal y diputado federal Alberto Silva.

El priismo, para la de dos años, se terminará decantando por Silva, con José Yunes comprometido para la de seis: Silva tiene el apoyo del gobernador y el control de dos tercios de las presidencias municipales en el estado, una bancada amplia en el Congreso local y federal. 

Y, sobre todo, será una forma, como ocurrirá en otros estados, de responsabilizar, en el mejor sentido de la palabra, al gobernador de su elección.

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