lunes, 16 de marzo de 2015

La batalla por la Libertad de expresión de Carmen Aristegui

 Por Miguel Angel Cristiani Glez.
Tema obligado en la Bitácora Veracruzana es el despido injustificado del equipo de periodistas encabezados por Carmen Aristegui en el noticiero MVS, a cuatro meses de que se dieron a conocer los escandalosos casos de corrupción y conflicto de intereses, que a la fecha no han dejado como resultado ningún funcionario sancionado, únicamente a los reporteros que dieron a conocer lo que se conoce como la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto.
Lamentablemente, lo único que ha originado esa acción, es la indignación nacional e internacional, en un burdo intento por censurar y callar a un equipo de profesionales del periodismo, que se han caracterizado por revelar casos de encubrimientos de funcionarios en el poder.
Para nadie es un secreto, que Carmen Aristegui es la periodista más analística e incisiva, que día con día mantiene el pulso de los hechos que son noticia y que merecen ser abordados a fondo.
Se trata de un periodismo inteligente, que muchos quisieran igualar, pero poco, muy pocos son los que lo pueden practicar, porque precisamente carecen de lo necesario, que es un inteligencia sobresaliente.
Así es como en las fechas recientes, Carmen Aristegui y su equipo de investigación periodística, revelaron y pusieron en la agenda periodística, los casos de la Casita Blanca de Peña Nieto, la desaparición de estudiantes normalistas en Ayotzinapa, el nombramiento de Medina Mora como magistrado de la Suprema Corte de Justifica de la Nación, por mencionar algunos.
El equipo de Carmen Aristegui estaba investigando más detalles sobre la residencia que le “compró” el secretario de Hacienda al famoso proveedor de la actual administración Peñista, de mansiones multimillonarias.
A nadie que escuche el noticiero de Carmen Aristegui le puede quedar alguna duda de que se trata de un caso de censura autoritaria, instrumentada desde las cúpulas de poder, el mismo poder que ha sido exhibido, una y otra vez, como retrógrada y que ahora se muestra como represor al igual que ocurría hace ya algunos años.
Dice el filósofo Pancho López:

Que lejos de dañar la imagen de la periodista Carmen Aristegui, ha salido de MVS fortalecida y convertida en víctima del poder autoritario, pero cuidado que ese puede ser el detonante de las inconformidades latentes.

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